jueves, 30 de octubre de 2014

SOBRE ESE TERRIBLE ESPECTRO LLAMADO “POPULISMO RADICAL”

 Javier Biardeau R.

Bueno, hagamos una pregunta: ¿Cómo ser de izquierda y ser al mismo tiempo anti-comunista? No considero que se trate de una pregunta trivial alrededor de una contradicción en sus propios términos.
Hay gente que se dice de izquierda, "socialistas" y hasta coquetean con el marxismo, pero apoyan explícitamente a factores de derecha, o suman opiniones a fuerzas y contextos institucionales donde lo que está en juego es que el proyecto de derecha sea hegemónico. ¿Qué extraña izquierda, no?
Existe una "izquierda" que predica el anticomunismo ramplón, una sedimentación de dilatadas prácticas del cultivo de actitudes (sedimentación de prejuicios-teoría del cultivo), muchas de ellas racionalizadas con argumentos, construcción de evidencia, consistencia lógica, aparentemente barnizando teóricamente los afectos, emociones y hábitos de intensidad reaccionaria.
Lo interesante de la nueva época que vivimos es que el "consenso hegemónico" de la corriente principal o del “mainstream imperial”, ahora exige que la izquierda no sólo intente ser anti-comunista (que lance peroratas de todo calibre contra el “socialismo realmente inexistente”), sino que sea firme y vociferantemente “anti-populista”.
¿Qué significa ser anti-populista hoy? ¿Cuál izquierda coloca al populismo radical como enemigo de sus ideales?
Si alguien se toma la molestia de revisar la amplia literatura sobre los "populismos históricos" (Cárdenas, Vargas, Perón), sobre sus sistemas de movilización o de acomodación-integración-institucional (J. C. Rey), y si además se introduce en el debate posterior; es decir, la controversia de autores clásicos (Germani, Di Tella, Ianni, Weffort, A. Cordova) o de autores más contemporáneos (Laclau, Vilas, Raby, Panizza, Roberts, Boy Carles, Canovan, Barros, entre muchos otros) notará como tanto el liberalismo como el marxismo ortodoxo despachaban, por razones distintas, a estos movimientos y regímenes políticos que conquistaron importantes espacios de ciudadanía social a través de coaliciones anti-oligárquicas, como figuras completamente negativas asociadas a violentar el Estado de Derecho y sus instituciones, basarse en la demagogia, en el clientelismo y en la manipulación emocional de masas "ignorantes, frustradas y resentidas".
Un tópico recurrente en marxistas ortodoxos y liberales fue acusar a los populismos reformistas de movimientos y liderazgos demagógicos. Por cierto, demagogía y oclocracia son términos de amplias resonancias en la filosofía política clásica del canon occidental, pues se vincularían directamente a las más degeneradas de las formas impuras del gobierno, como queda evidenciado en las tipologías de Platón, Aristóteles (Grecia) hasta llegar a Polibio (Roma).
Sin embargo, el debate contemporáneo, traduce una nueva re-composición teórico-ideológica de tópicos desde los acontecimientos de 1989 que dieron paso a encumbrar la tesis del Fin de la Historia (Fukuyama) y el auge del pensamiento único de derecha. Al parecer: ¿Como ser anticomunista si lo que se vivió fue el estrepitoso derrumbe del "comunismo histórico" encarnado en el campo soviético?
Desde entonces, algunos han declarado (como ejercicio de un acto de habla performativo) el Fin de la partición del espectro ideológico entre derecha y de la izquierda, el surgimiento de la tercera vía, de la sociedad del riesgo, de la sociedad líquida y otros adjetivos, para señalar que las contradicciones inmanentes de la modernidad política occidental ya han sido selladas y superadas.
La geocultura del euro-occidentalismo moderno ya ha resuelto (según la versión dominante) cualquier tensión entre igualdad, libertad, fraternidad y derecho a la rebelión en una forma de liberalismo progresivo que atenuó radicalmente cualquier agenda para logros radicales en el terreno de la justicia social y en el ejercicio participativo de la soberanía popular. 
Incluso una otrora izquierda preocupada por la cuestión social y los vinculos entre ciudadanía y clase social, ahora lanza invectivas contra cualquier estrategia política que conciba que la democracia tenga algo que ver con la resolución de la desigualdad social, la miseria y la exclusión; para no remitirnos ya al concepto marxista de explotación social, sobre el cual, un bloque de pensadores ex comunistas se han dado a la tarea de decirnos que eso no existe, que fue un delirio de Marx basado en la errática "teoría laboral del valor".
Por otra parte, la lucha contra el espectro del "populismo radical" (siempre de izquierda), sin embargo, es un dictum, una decisión fundamental de la soberanía imperial luego de los acontecimientos del 11-S. 
Como señala en un importante texto que debe recordarse en este debate P. José Mullighan S.J.[i]:
“En estos años las Fuerzas Armadas de los EE.UU. están definiendo explícitamente el «populismo radical» como una nueva amenaza a sus intereses. De hecho, Washington ha luchado por muchas décadas contra las "amenazas" de movimientos socialistas y nacionalistas bajo el pretexto de la Guerra Fría y la Seguridad Nacional. Pero ahora los militares y la CIA hablan más francamente y claramente sobre sus propósitos."
El 24 de marzo del 2004, en testimonio ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense, el Gral. James T. Hill, Jefe del Comando Sur (el mando basado en Florida y ’responsable’ de América Latina), ya había explicado:
"Nos enfrentamos a dos tipos principales de amenazas en la región: un conjunto establecido de amenazas descrito detalladamente en años anteriores, y un conjunto naciente que probablemente levanta cuestiones serias durante este año".
Mientras estas amenazas persisten, según el Gral. Hill:
"se les complementa ahora una amenaza emergente mejor descrita como el populismo radical, en que el proceso democrático es socavado para disminuir más que proteger los derechos individuales. Algunos líderes en la región están sacando provecho de las frustraciones profundas derivadas del fracaso de las reformas democráticas en hacer llegar los bienes y servicios anticipados. Utilizando estas frustraciones, que se dan concurrentemente con las frustraciones causadas por la inequidad social y económica, los líderes pueden al mismo tiempo reforzar sus posiciones radicales inflamando el sentimiento anti-estadounidense. Además, otros actores buscan socavar los intereses de los EEUU en la región apoyando estos movimientos".
No se trata entonces en este debate sobre el peligro del "populismo radical" de elevadas disertaciones académicas, de inocentes opiniones espontáneas de nuevos “liderazgos juveniles” programados desde diversas organizaciones de fachada de la derecha mundial. Se trata de una geo-política imperial contra el llamado “populismo radical”; en fin contra las tímidas y contradictorias reformas-avances en la modificación de las correlaciones de fuerzas de los gobiernos progresistas de izquierda en Nuestra América.
Cabe aquí recordar dos acontecimientos que marcaron históricamente la división de tiempos políticos relacionados con líderes reformistas de izquierda (así los llamaron los marxistas ortodoxos) que colocaron el asunto del populismo ya no sobre el prisma de "populismos conservadores-anticomunistas" (ya sea de algunos sectores que apoyaron a Cárdenas en México, a Vargas en Brasil o a Perón en Argentina, e incluso vertidas en las posiciones de Haya de la Torre y de Rómulo Betancourt para rivalizar con los marxistas en la hegemonía del campo popular, obrero, campesino, estudiantil e indígena), como lo fue y sigue siendo la relación entre formas de populismo radical y el socialismo revolucionario.
Se trata de dos acontecimientos que marcan hasta donde llegan las acciones "preventivas" de las derechas, el asesinato de Jorge Eliezer Gaitán en Colombia y el derrocamiento de Jacobo Arbenz en Guatemala. No es casual que ambos acontecimientos, junto a la invasión de los Marines a República Dominicana,  hayan marcado a los que a la postre serán los dirigentes de la Revolución Cubana en su decisión de desconfiar de un programa de tibias reformas sociales.
Ya Octavio Ianni (uno de los autores clásicos más lucidos del análisis de las contradicciones de clase en el Populismo) había hecho su propia tipología de movimientos y regímenes de acuerdo a la composición de clases, grupos y sectores de los liderazgos que expresaban estos movimientos. Distinguió un "populismo de las clases dominantes" de un "populismo de las clases dominadas", y basculando entre ellos, un "populismo de los sectores medios". Y es que cuando se habla de radicales movlizaciónes anti-estatus quo de los sectores populares es obvio que el discurso imperial lo etiquete como "populismo radical"
Lo interesante de la actualidad es que el enmohecido anti-comunismo se ha entremezclado con el nuevo anti-populismo, cuando en el pasado muchos sectores de la izquierda ortodoxa, vieron en estos movimientos “reformistas en lo social, autoritarios en lo político y anticomunistas en lo ideológico”, la concreción de una estrategia de lucha contra el avance mismo de la izquierda revolucionaria. Pero los tiempos han cambiado tanto (se han derechizado tanto) que cualquier movimiento que aparezca revestido de un momento protagónico de lo popular, es inmediatamente tachado de "populismo radical" 
Pero como dicen algunos filósofos del Asía menor: todo fluye y todo cambia. El tiempo ha cambiado las coordenadas de los horzontes simbólicos, imaginarios e ideológicos desde los cuales pensamos. Ahora  el legado de Chávez y su movimiento post-Chavez, la experiencia de Kirchner y de Cristina, la formula Correa y sobre todo la “etno-política” de Evo Morales representan la amenaza del “populismo radical” contra el espantapájaros más manido de la derecha globalizadora: ¡Nuestra Democracia Liberal, la división de poderes, las instituciones republicanas y los derechos humanos (siempre de primera generación)!.
Hay una cierta izquierda (generalmente urbana, blanca y universitaria) que definitivamente bajó los brazos del afecto y del pensamiento crítico para apalancar revoluciones, y fue a abrazar servilmente la causa "minimalista" de la democracia procedimental y de una cultura cívica calcada de las exigencias funcionales de una economía capitalista de mercado.
Esa izquierda ahora hace causa común con la vieja y la nueva derecha contra el “populismo radical”. Para conjurar ciertos fantasmas recurren al análisis de los totalitarismos, de los fundamentalismos, de todo aquello que lesione “la dignidad del individuo en el ejercicio de sus libertades inalienables”.
En fin, se trata de una izquierda liberal en lo político y sobre todo en lo económico. O para ser más claros: aparece como ala ideológica de izquierda del liberalismo social, tan inquieta ante el "populismo radical" que en cualquier momento optará por apoyar incluso, si fuese necesario (como lo hicieron ante la amenaza comunista),  a una alternativa reaccionaria en el fondo "fascista social".
Sin embargo, lo interesante de la coyuntura actual es que hasta en la CIA reconoce el fracaso de modelos económicos basados en los ajustes macro-económicos ortodoxos, aquellos PAEE (programa de ajuste y estabilización) que generaron un clima de frustraciones y resentimientos, atizados incluso por seculares procesos de exclusión social y cultural. 
Quizás habría que analizar otras fuentes complementarias de información como el texto de Antonia Juhasz[ii] "The Bush Agenda — Invading the World, One Economy at a Time", donde se señaló con pelos y señales la identificación de amenazas más serias a la seguridad de los EEUU para 15 años en el futuro.
El informe del 2000 de la CIA[iii] planteó: 
"Regiones, países, y grupos que se sienten abandonados en el atraso van a enfrentar un estancamiento económico, inestabilidad política, y alienación cultural que se profundizan. Van a alentar el extremismo político, étnico, ideológico, y religioso!, junto con la violencia que frecuentemente lo acompaña."  
El Gral. James Hill (Una suerte de procónsul para América Latina desde el SouthCom) también ha señalado:
“Estos éxitos (de la globalización), sin embargo, tal vez no sean suficientes para parar el crecimiento del populismo radical y de la insatisfacción popular en algunos países donde las reformas han fracasado en solucionar las miserias sociales y económicos subyacentes...."
Como buen "terapeuta", Hill recomienda: "continuar trabajando diligentemente" para mejorar "la seguridad, y resultante salud económica y social, de todas las Américas..."
No se puede ignorar el impacto que tuvo a nivel mundial, la política económico-militar de los EE.UU definida en el documento oficial, «Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América» (septiembre de 2002), que afirma:
"Vamos a trabajar activamente para hacer llegar la esperanza de la democracia, desarrollo, mercados libres, y comercio libre a cada rincón del mundo."
Juhasz y otros analistas describen esta nueva “cruzada moderna” para lograr imponer mercados libres, comercio libre, privatización, etc., como la "militarización de la Globalización", algo que ha sido especialmente evidente en el gobierno de Bush y con Obama. Los liberales de izquierda creen sensata esta agenda política y económica. de hecho la hacen suya.
El Gral. Hill ha dejado estampada su visión en la historia:
"Estas amenazas tradicionales y emergentes se dan en estados en la región marcados generalmente por instituciones débiles y economías en lucha. Esta resultante fragilidad del control estatal puede desembocar en lugares y pueblos mal gobernados o sin gobierno, corrupción, y clientelismo..."
En un testimonio ante el Comité del Congreso estadounidense, el Gral. Hill observó que: "Venezuela sigue siendo una nación rica en petróleo que provee un 13% del petróleo importado a los EEUU. La situación política doméstica sigue siendo extremadamente compleja, y las perspectivas del referendo presidencial (recall) están todavía en considerable duda. La sociedad venezolana está profundamente polarizada, y va a seguir así mientras el gobierno de Venezuela continúa en un camino autoritario. Protestas bien organizadas en las calles, con cientos de miles de participantes, se dieron frecuentemente durante el año pasado."
Como señala P. José Mullighan S.J., el General Hill casi dijo ’gracias a Dios’ por la alegada polarización y las protestas "bien organizadas".
Este es un dato que no puede subestimarse para las próximas contiendas electorales en Venezuela, especialmente en el año 2015.
De manera que no olvidemos ni desestimemos los contextos más amplios donde se inscriben los discursos actuales contra el “populismo radical”.
Lo acontecido recientemente como matriz de opinión contra Maduro, a partir de un apasionado discurso en favor de “La República” contra el “populismo” y el “totalitarismo”, contra el mal ejemplo de Cuba y Venezuela es parte de un mismo macro-relato consistente con la geopolítica contra el “populismo radical”[iv].
Por eso, es mejor no caer en provocaciones sobre detalles menores, sino ir a la raíz del asunto. ¿Cuál es la raíz? Hay que estar muy atentos y claros sobre lo que está en juego, sobre las fuerzas sociales, políticas y militares que están operando en el trasfondo de estos debates. USAID, NED, NDI, IRI, etc, así como nuevos foros como el Parlamento iberoamericano juvenil, la propia Política del PP en la Secretaria de Estado para Ibero-américa, el FAES, etc, todo esto no es la ocurrencia genial de jóvenes invocando a Aristóteles, a la cultura cívica, a los derechos humanos acotados al ámbito cívico, el derecho natural a la propiedad y a la acumulación de riqueza como "emprendimiento". Es una continuación de la "guerra cultural" establecida desde aquella agenda planteada en los documentos de Santa Fe.
Evidentemente, cada quién tiene el perfecto derecho a posicionarse y responsabilizarse de su ubicación imaginaria o real en el espectro ideológico-político. Lo que no se puede evadir es que cada quien se está posicionando en una situación estratégica de conjunto de relaciones de fuerzas y sentidos que están marcadas por consideraciones geopolíticas. Cada quien analizará las consecuencias de sus convicciones.
Reitero, como en muchos otros espacios donde se debate sobre el populismo,  que el reformismo de los populismos es mucho mejor que la Agend Setting[v] que nos pretenden imponer fuerzas articuladas al capital financiero corporativo trans-nacional frente a Estados que intentan defender su autodeterminación y soberanía popular. Como señal+ó alguna vez Ernesto Laclau, el verdadero peligro para las democracias no está en el populismo sino en el neoliberalismo. Yo agregaría, en la Geopolítica Imperial.
Obviamente los avances de los reformismos y progresismos de izquierda no son suficientes y merecen severas rectificaciones de política cuando ponen en riesgo las condiciones materiales de vida de sus propias bases sociales de apoyo. Pero este llamado urgente, inclaudicable por clarificar el proyecto y las acciones de izquierda, no implican que hay que posicionarse en un bloque que se inclina por despachar los pocos logros de la izquierda por una miopía histórica que casi llega a la ceguera: apoyar a la derecha capitalista y sus representantes políticos.
Es allí donde cobra su intenso significado la noción de Lacayo[vi]. Si, como decía Chávez: "Lacayos del Imperio" Hay que meditar muy bien sobre el significado de esta lucha y sobre cómo opera tras bastidores su funcionamiento para confundir a incautos y descontentos. cabe aquí detenerse y hacer una profunda reflexión para el devenir de la izquierda.







[i] http://www.voltairenet.org/article143425.html
[ii] La Agenda Bush — Invadiendo al Mundo, Economía por Economía (HarperCollins, 2006)
[iii] "Global Trends 2015: A Dialogue about the Future with Nongovernmental Experts, approved for publication by the National Foreign Intelligence Board under the authority of the director of Central Intelligence, NIC 2000-02, December 2000.
[iv] http://www.maduradas.com/magistral-el-impactante-discurso-de-gloria-alvarez-que-la-da-con-el-tobo-al-regimen-de-maduro/
[v] http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_establecimiento_period%C3%ADstico_de_temas
[vi] http://definicion.de/lacayo/

lunes, 1 de septiembre de 2014

¿QUE NO SE DICE DE LAS MEDIDAS ECONÓMICAS?

Javier Biardeau R.

Las ideas de economistas y filósofos políticos, cuando tienen razón y cuando se equivocan, son más poderosas de lo que generalmente se cree. En realidad, el mundo es gobernado por algunas de ellas. Hombres prácticos, que creen que están bastante exentos de cualquier influencia intelectual, son, por lo general, esclavos de algún economista muerto.” (J. M. Keynes; 1936)

La política económica, como toda política pública de un Gobierno, es siempre el resultado de un análisis situacional realizado por actores que asumen la tarea de conducir un país. 

Como decía Carlos Matus: “La planificación se refiere al proceso de gobierno y quien planifica es quien gobierna.”[i]

De manera que quien realmente planifica es quien tiene la capacidad de tomar decisiones; y la inversa, quién no planifica debilita y hasta anula la capacidad de tomar decisiones acertadas.

Si un gobierno renuncia a conducir y se deja conducir, renuncia a arrastrar y es arrastrado por los hechos sobrevenidos, renuncia a sus grados de libertad como gobierno, y renuncia a definir a dónde quiere llegar y cómo luchar para alcanzar esos objetivos.

Cuando al gobierno venezolano se le presiona para que tome “medidas económicas inmediatas e inevitables”, quiere decir que se están tratando de transformar sus “opciones” en “variantes”. Es decir, tratan de convencer al Gobierno que no tiene el poder de decidir entre opciones de política, sino que está obligado a seguir un “curso de acción único”.

Allí reside la trampa del “pensamiento único”: hacer de los gobiernos “marionetas” del pensamiento único, en la actualidad profundamente imbuido por los intereses y perspectivas desreguladoras del capital financiero trasnacional.

Así, el proceso de construir “grados de libertad” de la acción de gobierno es un proceso inverso a la conversión de “variantes únicas” en “opciones de política”. La alternativa a la planificación estratégica es: a) la improvisación o b) la resignación, y ambas son una renuncia a conquistar nuevos grados de libertad para la acción de gobierno.

Las características de la política económica en un determinado momento de la historia, se dice y se piensa en amplios círculos mediáticos e académicos, depende exclusivamente de un excelente diagnóstico de la situación y de la aplicación de una “receta universal” de carácter tecno-económico.

Sin embargo, la teoría económica y las políticas económicas no son independientes de los puntos de vista, ideologías, creencias, valores y percepciones de quienes las formulan y las ejecutan.

Tampoco son las políticas económicas independientes de las condiciones sociales y políticas de una coyuntura histórica, ni resultante de las intenciones exclusivas y capacidades de los gobernantes.

Las políticas públicas son un resultado bastante complejo de interacciones políticas e institucionales; y las políticas económicas no son ajenas a estas determinaciones. Hay conflictos y divergencias, consensos y convergencias, hay negociaciones y acuerdos básicos, como exclusiones y escalas de valor en disputa.

Hay actores y fuerzas heterogéneas, que deciden y actúan en función de distintos intereses y proyectos, en contextos y circunstancias que no hay que perder de vista, pues no hay una verdad absoluta y única en materia de política económica.

Adicionalmente la acción de gobierno no se reduce a la acción económica de gobierno, hay otros ámbitos, entre ellos la política social, la agenda de problemas inmediatos de diversos sectores de la población, la gobernabilidad propiamente política, las relaciones internacionales o la Seguridad y Defensa de la Nación, que requieren de la fijación de objetivos de política y del uso de recursos de poder.

Los objetivos de política económica, finales e intermedios, así como los instrumentos de política de las autoridades públicas, no siempre están alineados con el resto de los objetivos de la acción de gobierno. Un gobierno coherente intenta precisamente eso: ser coherente en la alineación de los objetivos, recursos y responsabilidades de su acción de gobierno y en mejorar su capacidad de gobernar. No hacerlo significa simplemente des-gobierno.

Finalmente, es falso que exista un gobierno todopoderoso. Ese es un mito de los promotores del “mercado todopoderoso”. Todo lo contrario a la primera idea, la “gubernamentalidad” enseña que hay múltiples centros de gobierno en una sociedad, algunas veces coordinados, jerarquizados e integrados de manera funcional y eficiente, pero otras veces, descoordinados, compitiendo y enfrentándose entre sí, en el llamado “arte de la conducción política”.

La gobernabilidad de un sistema depende además de la estabilidad política, depende de las capacidades humanas, técnicas y políticas, dependen de una acción eficaz, eficiente y efectiva (las tres E tan repetidas pero tan poco comprendidas) que estén revestidas necesariamente de legitimidad social, de aceptabilidad popular y de una opinión pública que muestre un viento a favor de manera predominante.

Ciertamente algunos dirán que no es conveniente hablar de una multiplicidad de centros de gobierno, que es preferible decir que por Gobierno entendemos exclusivamente y en clave de sentido común a las decisiones, acciones y operaciones de la rama ejecutiva del Aparato de Estado: del Aparato Ejecutivo del Estado, sobremanera a su vértice directivo.

Pero aun así, existe complejidad, conflicto e incertidumbre si constatamos que el Gobierno venezolano cuenta con aproximadamente 107 viceministerios ejecutando directrices de política pública y administrando el patrimonio público. En este contexto, es sencillo que los bomberos se pisen las mangueras y que en muchos casos se enreden los papagayos.

El tamaño del Estado puede comenzar a generar funcionamientos semejantes a las “des-economías de escala”, además de considerar que la racionalidad política es una racionalidad imperfecta cruzada por múltiples presiones políticas y demandas sociales. Suponer que allí operan “óptimos técnicos” o una racionalidad instrumental es una proyección idealizada de los sistemas funcionales de la Ciencia y la Tecnología social.

Si las soluciones de la política pública fuesen simplemente soluciones óptimas y técnicas, sería muy fácil construir algoritmos de política pública y programas informáticos con máquinas que ejecuten árboles de decisión de acuerdo a la variación de determinados parámetros de control óptimo.

Un departamento de planificación se encargaría de hacer mantenimiento a los equipos y sistemas, asegurando que las fuentes de información sean absolutamente confiables y válidas. El resto lo harían los sistemas expertos.

Los operadores humanos no serían más que comunicadores de las decisiones sugeridas de política por un dispositivo programado por un “conclave de expertos” en áreas de política pública. Este es quizás es el sueño de algunos “tecnócratas del pensamiento único”.

Para otros, no hay que confiar en los servomecanismos ni en la automatización. Es preferible recrear una encarnación terrenal de la “mano invisible” del destino. Ese es quizás el sueño de total desregulación bajo la premisa que esa máquina perfecta existe y se llama simplemente “mano invisible del mercado”.

A los expertos sólo les quedaría el papel de re-socialización conductista de quienes aún no han asimilado y no se han convencido que la oferta y la demanda resuelven casi todos los problemas de la existencia social. Se trataría de una versión no tan laica de los “pastores del rebaño social”. A los irreductibles les depararían los centros de vigilancia, control, re-educación y encierro.

En cualquier caso, si los políticos se dejan llevar por la tesis de que ellos simplemente deciden sobre variantes técnicas, pero otros son los que saben cuáles deben ser establecidas con sus “sistemas-expertos”, sus intenciones son completamente instrumentadas por una tecno-estructura conformada desde un “status quo ideológico”.

Todo esto no debe leerse como si se estuviese proponiendo que hay que despreciar las capacidades de los profesionales de las ciencias sociales, económicas, políticas e históricas para abordar los temas de las políticas públicas. No, lo que se trata es de no elevarlos a pedestales.

Las ciencias sociales, económicas, políticas e históricas, cuando son efectivamente críticas, son cada vez menos arrogantes en sus pretensiones de validez y legitimación social. Reconocen sus límites, además de comprenderlas en un proceso de auto-reflexión histórica donde aparecen justamente sus puntos ciegos, incluso sus graves errores y sus nefastas consecuencias sociales y humanas.

Eso no es lo que proyectan los medios masivos y las academias. Allí se ha entronizado una maña: presentar a los expertos como científicos infalibles. Pero eso es una gran farsa, una gran farsa de los “dispositivos mass-mediáticos”.

Ningún economista monetarista ortodoxo, por ejemplo, ha sido juzgado por los efectos de sus formulaciones de política de restricción del consumo de los sectores populares, que ha conllevado un empobrecimiento agresivo de estos estratos de la población, privándolos incluso de una vida saludable hasta aumentar la probabilidad de riesgos o los incrementos agudos de índices de mortalidad infantil o de exclusión escolar crónica.

Esto sigue ocurriendo y no podemos dejar de cuestionar a los responsables de estos hechos lamentables, que pueden además ser evitados. Muchos economistas ortodoxos son tan responsables como aquellos que han lanzado una bomba sobre una población civil indefensa. Obviamente, esta no es la auto-imagen de los economistas ortodoxos, siempre encubiertos en el enjambre de modelos econométricos, cálculos de probabilidades y correlaciones numéricas. Si la realidad fuese el modelo y sus cláusulas ceteris paribus, que fácil sería todo. Pero no lo es y no lo será.

De modo que no sólo se trata de errores de política por ignorancia de los políticos (generalmente elegidos democráticamente), sino de otro tipo de ignorancia disfrazada de saber-experto.

La formulación de políticas públicas no depende de soluciones técnicamente óptimas de un gobierno responsable y benevolente, sino que es producto de un proceso de interacción política en una situación de poder desigualmente distribuido.

Hay actores y grupos de intereses que se disputan los objetivos, fines y medios de la política pública, hasta el punto que lo que para unos es socialmente deseable, para otros es justamente los más repudiado y combatido. Imaginémonos una política pública donde el entorno habla en volumen alto de revolución y contra-revolución, de transición al socialismo y de transición al anti-comunismo.

Lo conveniente en la disputa política es no perder de vista que existe un Marco Constitucional que delimita normas y principios de actuación basado en un acuerdo sobre concepciones sociales, políticas, económicas y culturales que han sido, por decirlo así, colocadas en blanco y negro. Una Constitución y las leyes derivadas de un Parlamento, no es un coleto viejo y desmenuzado por el abuso de sus términos. Es un factor decisivo de la convivencia social y política. Olvidar este pequeño detalle es parte de aquello de lo que no se habla cuando se habla de “medidas económicas indispensables”.

Los fines de intervención del Estado en el sistema socio-económico están allí establecidos, al menos nominalmente. ¿Por qué se omite la Constitución Económica y Social en el debate? Basta saber si hay fuerzas sociales y políticas que garantizan no sólo su validez, sino su estricta eficacia y cumplimiento.

Si los objetivos finales que una Constitución establece para la conducción del sistema socio-económico no se encarnan en los espacios, aparatos y agentes económicos; entonces menos se puede hablar de objetivos intermedios necesarios para alcanzar estos fines ulteriores, así como de los instrumentos de política económica que podrían ser aplicados en cada circunstancia.

Entre los instrumentos de política económica, objetivos intermedios y objetivos finales, puede realizarse una suerte de test de consistencia, congruencia y coherencia. Por ejemplo, se habla mucho de exceso de liquidez monetaria, de crisis fiscal, de exceso de controles públicos, de régimen cambiario y de inflación. Una verdadera agenda sin inocencia ideológica alguna, además de corresponder a la sintomatología de rezagos y desajustes reales del sistema socio-económico.

Pero no toda “fiebre” en síntoma de una infección bacteriológica, ni inmediatamente implica antibióticos, y mucho menos apelar a cirugías invasivas. Hay que intentar contar con buenos internistas e incluso psiquiatras, antes de apelar a cirujanos especializados en el terreno de graves afecciones del sistema socio-económico.

Tampoco puede cometerse el viejo error de desgajar la política económica de la política social. Puede ser, como dice el saber popular, peor el remedio que la enfermedad. Eso debe evitarse.
Sin embargo, si un “panel de expertos” internistas y psiquiatras de reconocida trayectoria identifican que hay que acudir a especialistas, y además sugerir un pre-diagnostico donde actuarían cirujanos, lo más conveniente es hablarle oportuna y claramente al enfermo.

Frente una crisis económica y social (reitero la significación social de una crisis económica) hay que comunicarle todos los escenarios, todas las consecuencias y riesgos de un cuadro de morbilidad a los que están padeciendo tal estado de desajuste. Y si no hay que perder tiempo también hay que decirlo en firme y alto volumen.

Ahora bien, la decisión final depende de un cuadro político. Incluso cuando se trata de una enfermedad, se trata de la voluntad, sentimiento, pensamiento y conducta de una persona que sufre. Para el caso de la política económica y social se trata de la “voluntad democrática” de las mayorías y minorías.

Hay que pasar por arreglos políticos e institucionales, por decisiones, intereses e ideologías. El significado que los actores y fuerzas económicas le están atribuyendo a la crisis económica y social es tan importante como la propia situación de crisis. De hecho es parte importante de la situación.

De modo, que no hay que darle muchas vueltas al asunto de las medidas económicas sin reconocer que: 

a) no hay una verdad única en materia de política económica, 

b) el gobierno sólo no puede enfrentar una crisis socioeconómica de gran envergadura,
c) los objetivos de la política económica no pueden ser contrarios a las normas constitucionales y a la legitimidad mayoritaria de una sociedad democrática.

Partiendo de allí, es conveniente llegar a acuerdos básicos socialmente mayoritarios sobre los instrumentos de política económica y los objetivos que se persiguen: eso es lo que he denominado “sensatez macro-económica”, aunque supone también ofrecer de manera previsiva cuáles serán los impactos, costos y beneficios para cada uno de los estratos y sectores sin engaños ni auto-engaños.

No hay que olvidar que todo este debate sobre “medidas económicas” se hace en el marco del desarrollo de “proyectos históricos en pugna”. Pero a algún mínimo de consensos tendrá que llegarse.

Pretender imponer en vez de convencer es suicida para todos los polos. Pareciera abrirse una caja de Pandora. Hay quienes suponen que los demonios sólo afectaran a los “otros” y no a “nosotros”. La experiencia histórica continental muestra que eso es falso.

Hay que mirar de frente los demonios propios. Todo esto no es más que una metáfora para hablar de “guerra civil”. Quizás sean exageraciones retóricas. Quizás no.

¿Existirá voluntad política para evitar que se suelten los demonios?

Hay que hablar de lo que no se habla cuando se habla de medidas económicas.

[i] (http://www.terras.edu.ar/biblioteca/17/17GSTN_Matus_1_Unidad_4.pdf)

viernes, 15 de agosto de 2014

¿DIJO USTED SENSATEZ MACROECONÓMICA EN EL PAÍS? ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA DISTORSIÓN INFORMATIVA Y LA CONSTRUCCIÓN DE “NOTAS DE PRENSA”


Javier Biardeau R.

Si usted es un agudo lector(a) y considera urgente elaborar una cultura crítica de recepción de los mensajes de los medios de difusión de masas, trate de encontrar semejanzas y diferencias en las siguientes introducciones de “notas de prensa” a la entrevista realizada a Javier Biardeau R. el día 13 de Agosto de 2014 (audio de la entrevista anexo):
Ejemplo 1: Javier Biardeau, sociólogo venezolano y articulista de Aporrea, afirmó durante una entrevista en el programa Forma y fondo, conducido por Ramón Pasquier,  que la crisis económica y social que vive Venezuela no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica.
A su juicio, Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno, citó una nota de prensa. "Es fundamental abordar la crisis económica y social desde la relación Gobierno y Oposición", dijo.” (El Universal; 14/08/2014, hora: 04:44 PM)
Ejemplo 2: El sociólogo venezolano Javier Biardeau aseguró que la crisis económica y social que vive la sociedad no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica y con una relación entre Gobierno-Oposición.
“Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno. Lo que está pidiendo la gente es básicamente resolver una agenda de problemas de demandas de aspiraciones cotidianas que está afectando a diversos sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con doctrinarismos ideológicos, con esquematismos, ni con dogmas", declaró. (El Nacional; 14/08/2014, Hora: 03:28 PM)
Ejemplo 3: Para el Sociólogo venezolano, afín al llamado “Proceso Revolucionario”, Javier Biardeau, la crisis económica y social que vive la sociedad venezolana no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica. Dijo que la debacle debe tratarse desde la relación Gobierno-Oposición, y que Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno.
“Lo que está pidiendo la gente es básicamente resolver una agenda de problemas de demandas de aspiraciones cotidianas que está afectando a diversos sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con doctrinarismos ideológicos, con esquematismos, ni con dogmas”. (La Patilla; 14/08/2014, Hora: 12:27 PM)
Ahora bien, ¿Les parecen idénticas las notas de prensa?
Es obvio que hay diferencias significativas y como se ha señalado muchas veces: “El diablo está en los detalles”. Sin embargo, quiero comenzar llamando la atención sobre uno de los detalles. El ejemplo 1 plantea lo siguiente:
“A su juicio (el de Javier Biardeau R.), Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno, citó una nota de prensa.”
Como es posible constatar, al comenzar parece citarse literal y directamente la opinión del entrevistado “A su juicio”, pero al final, se dice: “citó una nota de prensa”. El comentario entonces es una cita de una cita de una nota de prensa, que permite comprender dos proposiciones coordinadas: a) “Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones” y b) “que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno”.
Cuando leí la nota de prensa, pensé e incluso intenté recordar en el mismo momento: ¿Cuándo Javier Biardeau dijo en la entrevista: “una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país y no del partido de gobierno”?
Suena extraño hacerse le pregunta, pero si se toma la molestia de escuchar la entrevista en su totalidad no encontrará referencia alguna a la frase: “Partido de Gobierno”. ¿Señales de Manipulación? No me queda duda.
Ciertamente, como veremos y escucharemos literalmente de la entrevista, la proposición (a) es fiel a lo planteado en la entrevista, aunque la proposición (b) no lo es.
Se trata de una burda distorsión informativa, que añade una intención comunicativa totalmente extraña a la opinión del entrevistado, en este caso mi persona. ¿Por qué esa modificación? ¿Son fieles las notas de prensa anteriores a lo expresado literalmente o fidedignamente a continuación?:
“Yo creo que la gente, y por eso es importante un poco escuchar a la gente, como tu decías, lo que está pidiendo la gente es, básicamente, resolver una agenda de problemas de demandas, de aspiraciones cotidianas que están afectando a diversos estratos y sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con, eh, doctrinarismos ideológicos, con esquematismos ideológicos, con dogmas, ese tiempo de definiciones es importante, el tema programático, el tema teórico, pero creo que la gente está ubicada básicamente en cómo resolvemos los temas cotidianos, y los temas cotidianos son muy sencillos en términos de descripción de los síntomas, el problema son las soluciones”. (Minuto 2:52 hasta 3:38)
Luego, ¿Dónde hablé del “Partido de Gobierno” en toda la entrevista de 28:43 minutos? Pues en ningún lugar. De manera que el sentido de la frase (a) ha sido trucado completamente. En las Notas de Prensa también se señala lo siguiente (igual en todos los ejemplos):
Biardeau aseguró que en Venezuela se mantiene el capitalismo rentista “con sus rasgos incluso más parasitarios del Capitalismo de Estado. Por decirlo de manera cruda, dado el debilitamiento progresivo que sufrió el sector privado, sobre todo productivo. El sector privado financiero que si tú ves las estadísticas del banco central a lo largo de estos años ha obtenido ganancias muy muy grandes. Entonces uno no puede decir que el capitalismo no sea la lógica dominante en el país”.
¿Qué fue lo planteado en la entrevista? Leamos y escuchemos:
“Mira, la definición con relación al capitalismo y al socialismo la dio, creo, en términos de diagnóstico Chávez, cuando elaboró el programa de la patria. Allí se dice claramente que el socialismo en Venezuela no es la lógica predominante, que en Venezuela se mantiene el capitalismo rentista, con sus rasgos incluso más parasitarios. El Capitalismo de Estado, por decirlo de manera cruda, dado el debilitamiento progresivo que sufrió el sector privado, sobre todo productivo, porque hay un sector privado financiero, que si tú ves las estadísticas del BCV a lo largo de estos años ha obtenido ganancias muy muy grandes; es decir, ha tenido unas lógicas de crecimiento muy grandes y entonces uno no puede decir que el capitalismo no sea la lógica dominante en el país.” (Minuto 4:02 hasta 5:00)
¿Por qué suprimir la referencia al diagnóstico de Chávez? En las notas de prensa también me atribuyen las siguientes opiniones:
Ejemplo 1: “Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez.” (La Patilla)
Ejemplo 2: Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez. (El Nacional)
Ejemplo 3: Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez. (El Universal)
De nuevo, las notas de prensa hacen énfasis en algo que yo no mencioné nunca durante la totalidad de la entrevista: la manoseada frase sobre “Partido de Gobierno” como sujeto calificado negativamente, ya sea para distinguir la agenda del gobierno de las necesidades del país, o para asegurar que “que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera”. Lo dicho en la entrevista estaba vinculado a las relaciones Gobierno-Oposición, señalando si lo siguiente:
“Bueno es que hay un combate, primero, por el espacio del poder Político, pero también hay un combate alrededor del control y la apropiación de la renta petrolera. El gran problema con la apropiación, y te reitero la idea, es que la renta petrolera se estuvo utilizando más o menos adecuadamente para construir un sistema de política social que incluyó a sectores importantes de la población es estos últimos 15 años, pero a partir de los últimos tres años, más o menos, ese sistema ha comenzado a presentar fallas y desajustes que te hacen pensar que ese gasto o esa inversión social, no se está destinando para consolidar esa política social ni tampoco para generar la diversificación productiva. Entonces, la gran pregunta que se hace la gente es ¿Dónde está eso? Y lo que dicen las estadísticas es que eso se está yendo al exterior. No sabemos cuánto de la responsabilidad está en factores privados, no gubernamentales o no favorables al gobierno, cuánto está en factores vinculados al gobierno, eso no está claro todavía, y es el problema de CADIVI, es el problema del SITME, es el problema de la fuga de capitales en estos últimos años…” (Minuto 6:52 hasta 8:15)
Cómo es posible constatar, no hay correspondencia exacta de la entrevista en su conjunto (totalidad significativa) con la construcción de las notas de prensa referidas (fragmentos y ediciones interesadas), sobremanera cuando en la entrevista se hizo además una larga referencia al tema de la corrupción alrededor del control y apropiación de la renta petrolera. De modo que en la entrevista queda claro que en estos últimos años ni se está sembrando el petróleo en función de una idea de “justicia distributiva”, ni en función de una idea de “diversificación productiva”, sino que la fuga de capitales, la escasez, la devaluación, la especulación cambiaria, la corrupción y la inflación se asocian a un comportamiento anómalo sobre los recursos del país, que es posible detectar luego del anuncio de la enfermedad del Presidente Chávez.
De manera que dos aspectos centrales de la entrevista fueron descartados: a) el llamado a un gran debate nacional sobre la situación económica y social, b) la solicitud de auditoria pública, transparente, exhaustiva y rigurosa con apoyo de personalidades de reconocida trayectoria internacional sobre los últimos tres años de Gestión del Presupuesto Público, así como de los circuitos a través de los cuáles se mueve la Renta Petrolera para determinar la responsabilidad de actores privados y públicos en su apropiación legitima o ilegitima. La falla del control institucional ha hecho posible ese comportamiento anómalo.
También señalé algo que si aparece en las notas de prensa:
“Creo que hubo una apreciación de escenarios, a partir de la enfermedad del Presidente Chávez que les hizo pensar a actores que tienen relación directa con el control de la renta petrolera de que se ponía en riesgo su viabilidad política a corto plazo, y pensaron en sobrevivir económicamente. Y esa supervivencia económica rompió muchos cerrojos institucionales”. (Minuto 10:00 hasta 10:27)
Sin embargo, señale que eso estaba directamente vinculado a la demanda de realizar una Auditoria Pública de personas calificadas nacional e internacionalmente, para conocer a ciencia cierta lo que ha pasado efectivamente con la apropiación y el destino de la Renta Petrolera. Sin embargo, es posible constatar cómo hay una manipulación de la agenda temática de la entrevista para injertarla en otra matriz de opinión: intentar construir una matriz que reforzara un supuesto descontento contra el “Partido de Gobierno”.
Otro elemento que aparece en las notas de prensa es el relativo a la calificadora China, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd, la cual decidió rebajar la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB-, planteando que es "una señal por retruque del Gobierno Chino de que hay que tomar medidas". Ahora bien: ¿Cuáles medidas?
Dado que en la entrevista quedo claro mi desacuerdo con tomar medidas ortodoxas neoliberales y que se trataba de construir acuerdos de “sensatez macro-económica” fue difícil construir una asociación directa entre la entrevista y favorecer tal curso de política económica. Lo único que podían decir era que estaba de acuerdo en “tomar medidas”, cosa cierta dada las señales de inacción del Alto Gobierno, quién tampoco ha creado instancias de debate y deliberación colectiva concentradas en estos temas.
Para tomar medidas es preciso, abrir instancias de debate, convocar un gran debate nacional sobre el tema económico y social, que permita articular señales de alerta y alarma sobre una agenda de prioridades y sobre un menú de decisiones de política pública: medidas elementales y comunes de sensatez macro-económica, que permitan salir den cuadro recesivo e inflacionario que está afectando el funcionamiento del sistema socioeconómico venezolano, sin el cual el debate sobre socialismo y capitalismo, como ideologías puras, carece de criterios de viabilidad histórica.
De manera, que es preciso lograr desactivar un ciclo de decisiones que amplifican la crisis económica, así como combatir intereses creados si se prefiere “cortar el dedo antes que cortar la pierna”. Es preferible enfrentarse a problemas manejables que a una avalancha de problemas inmanejables. Allí está el cómo y el cuándo de las medidas y decisiones que hay que tomar en áreas de política monetaria, fiscal, cambiaria y productiva, pues no se puede seguir sosteniendo ad infinitum la ilusión del consumo a partir de un patrón de dependencia de las importaciones en ascenso.
De manera, que lo fundamental es el debate y la discusión de la situación económica y social, porque el Gobierno es y será el principal beneficiario del mismo, si aprovecha la deliberación pública para enriquecer cursos alternativos de acción de gobierno, además de acrecentar la conciencia colectiva de la necesidad de redimensionar el modelo de gestión económica y social del proceso bolivariano, que está dando claras señales de inviabilidad. Allí hay que alejarse de dogmatismos estériles, de prejuicios instalados y de intereses creados.

No dejaré de llamar la atención sobre el “tratamiento periodístico” que experimentan determinados fragmentos de la semiosis social, utilizando el término de Eliseo Verón, en los dispositivos mediáticos venezolanos, cuando se trata de entrevistas de opinión.
Las experiencias de deformación intencionada de mensajes, de manipulación y distorsión informativa son recurrentes y se han naturalizado hasta tal punto que parecen usos y costumbres; en fin, convenciones de interpretación de cualquiera de las enunciaciones y enunciados que entran en la esfera de la opinión pública a través del filtro selectivo de los aparatos hegemónicos de difusión de mensajes masivos. Como se dice corrientemente: el diablo está en los detalles.
Lo aconsejable al dar cualquier entrevista u opinión no es desprenderse de ella como un “trapo sucio”, sino seguirle el paso, reconstruir algunos ejes de sentido y significación, para capturar, siguiendo a Umberto Eco, algún tipo de “fidelidad interpretativa”, pues efectivamente hay que distinguir entre interpretación y sobre-interpretación.
Hay límites en la interpretación, sobre todo cuando aparentemente se cita literalmente (denotativamente) el enunciado que un autor profiere y su destino es ponerlo a decir algo que sencillamente no dijo.
Si se trata de atribución de opiniones, siempre conviene saber lo que hacen otros (en este caso: quiénes redactan notas de prensa) con los mensajes expresados por una función-autor; es decir, ver como “cada quién arrima la brasa para su propia candela” para desarrollar una táctica de signos, maniobras en el campo del discurso, utilizar sus efectos de verosimilitud o poder en el reforzamiento de determinadas matrices de opinión.
Por otra parte, el análisis crítico del discurso se vuelve algo paradójico cuando se utiliza para el análisis del propio discurso, generando efectos de reconocimiento y extrañamiento, pues ahora aparece como una presencia filtrada y reconstruida de acuerdo a las intenciones comunicativas de otros emisores, con sus códigos ideológicos, semánticos y la pragmática de los contextos de uso. De manera que las voces son resignificadas hasta convertirse en voces ajenas, dando lugar a una multiplicidad de efectos.
Como señaló nuestro querido amigo Rigoberto Lanz: “Las palabras no son neutras”. Es preciso utilizar el criterio paradigmático, pues permite conocer la selección de determinados términos a partir de una red simbólica e imaginaria; y por otro lado, su puesta en cadena discursiva permite conocer el eje sintagmático; en fin, la llamada  articulación discursiva, con sus planos de denotación y connotación.
El ejercicio de recepción crítica de los mensajes de los medios es clave para comprender las estrategias y tácticas implicadas en la decodificación y en-codificación de los mensajes, para comprender el tejido de fuerzas y significados implicados, las violencias simbólicas y lo que se conoce con el nombre de polifonías de enunciación, que no son más que polifonías de fuerzas en una coyuntura histórica determinada
La enseñanza es clara: contratación de fuentes de información, evaluación de su credibilidad, identificación de las matrices del discurso que operan con determinadas intencionalidades comunicativas y con líneas de fuerzas específicas, efectos de verdad y poder del discurso. La opinión pública es también un “teatro de operaciones”.
Anexos:
TITULAR: “ES FUNDAMENTAL ABORDAR LA CRISIS ECONÓMICA Y SOCIAL DESDE LA RELACIÓN GOBIERNO Y OPOSICIÓN”
Agosto 14, 2014 12:27 pm
FUENTE: http://www.lapatilla.com/site/2014/08/14/es-fundamental-abordar-la-crisis-economica-y-social-desde-la-relacion-gobierno-y-oposicion/
Publicado en: Actualidad, Nacionales
Foto Prensa Vivoplay
Para el Sociólogo venezolano, afín al llamado “Proceso Revolucionario”, Javier Biardeau, la crisis económica y social que vive la sociedad venezolana no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica. Dijo que la debacle debe tratarse desde la relación Gobierno-Oposición, y que Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno.
“Lo que está pidiendo la gente es básicamente resolver una agenda de problemas de demandas de aspiraciones cotidianas que está afectando a diversos sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con doctrinarismos ideológicos, con esquematismos, ni con dogmas”.
Durante su participación en el programa “Forma y fondo” conducido por Ramón Pasquier, por www.vivoplay.net, Biardeau aseguró que en Venezuela se mantiene el capitalismo rentista “con sus rasgos incluso más parasitarios del Capitalismo de Estado. Por decirlo de manera cruda, dado el debilitamiento progresivo que sufrió el sector privado, sobre todo productivo. El sector privado financiero que si tú ves las estadísticas del banco central a lo largo de estos años ha obtenido ganancias muy muy grandes. Entonces uno no puede decir que el capitalismo no sea la lógica dominante en el país”.
Advirtió que el llamado de atención de la calificadora China, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd, la cual decidió rebajar la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB-, es “una señal por retruque del Gobierno Chino de que hay que tomar medidas”.
El especialista en Estudios Latinoamericanos y Planificación del Desarrollo, coincide con algunos economistas en cuanto a que hay una falla estructural del modelo económico de Chávez. Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez.
Creo que hubo una apreciación de escenarios, a partir de la enfermedad del Presidente Chávez que les hizo pensar a actores que tienen relación directa con el control de la renta petrolera de que se ponía en riesgo su viabilidad política a corto plazo, y pensaron en sobrevivir económicamente. Y esa supervivencia económica rompió muchos cerrojos institucionales”, comentó.
Prensa VivoPlay
TITULAR: “ES FUNDAMENTAL ABORDAR LA CRISIS ECONÓMICA Y SOCIAL DESDE LA RELACIÓN GOBIERNO Y OPOSICIÓN”
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Fuente: http://enoriente.com/canales/yvn/40496-%E2%80%9Ces-fundamental-abordar-la-crisis-econ%C3%B3mica-y-social-desde-la-relaci%C3%B3n-gobierno-y-oposici%C3%B3n%E2%80%9D
Foto Prensa Vivoplay
Para el Sociólogo venezolano, afín al llamado “Proceso Revolucionario”, Javier Biardeau, la crisis económica y social que vive la sociedad venezolana no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica. Dijo que la debacle debe tratarse desde la relación Gobierno-Oposición, y que Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno.
Lo que está pidiendo la gente es básicamente resolver una agenda de problemas de demandas de aspiraciones cotidianas que está afectando a diversos sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con doctrinarismos ideológicos, con esquematismos, ni con dogmas”.
Durante su participación en el programa “Forma y fondo” conducido por Ramón Pasquier, por www.vivoplay.net, Biardeau aseguró que en Venezuela se mantiene el capitalismo rentista “con sus rasgos incluso más parasitarios del Capitalismo de Estado. Por decirlo de manera cruda, dado el debilitamiento progresivo que sufrió el sector privado, sobre todo productivo. El sector privado financiero que si tú ves las estadísticas del banco central a lo largo de estos años ha obtenido ganancias muy muy grandes. Entonces uno no puede decir que el capitalismo no sea la lógica dominante en el país”.
Advirtió que el llamado de atención de la calificadora China, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd, la cual decidió rebajar la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB-, es “una señal por retruque del Gobierno Chino de que hay que tomar medidas”.
El especialista en Estudios Latinoamericanos y Planificación del Desarrollo, coincide con algunos economistas en cuanto a que hay una falla estructural del modelo económico de Chávez. Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez.
Creo que hubo una apreciación de escenarios, a partir de la enfermedad del Presidente Chávez que les hizo pensar a actores que tienen relación directa con el control de la renta petrolera de que se ponía en riesgo su viabilidad política a corto plazo, y pensaron en sobrevivir económicamente. Y esa supervivencia económica rompió muchos cerrojos institucionales”, comentó.
Prensa VivoPlay
Fuente  http://goo.gl/6knwAJ
TITULAR: “ES FUNDAMENTAL ABORDAR LA CRISIS ECONÓMICA DESDE LA RELACIÓN GOBIERNO Y OPOSICIÓN”
El Sociólogo venezolano Javier Biardeau declaró que el presidente Nicolás Maduro debe armar una agenda para resolver los problemas
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EL NACIONAL WEB
14 DE AGOSTO 2014 - 03:28 PM Fuente: http://www.el-nacional.com/economia/fundamental-economica-relacion-Gobierno-Oposicion_0_464353650.html
El sociólogo venezolano Javier Biardeau aseguró que la crisis económica y social que vive la sociedad no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica y con una relación entre Gobierno-Oposición.
Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno. Lo que está pidiendo la gente es básicamente resolver una agenda de problemas de demandas de aspiraciones cotidianas que está afectando a diversos sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con doctrinarismos ideológicos, con esquematismos, ni con dogmas", declaró.
Durante su participación en el programa "Forma y fondo", Biardeau aseguró que en Venezuela se mantiene el capitalismo rentista "con sus rasgos incluso más parasitarios del Capitalismo de Estado. Por decirlo de manera cruda, dado el debilitamiento progresivo que sufrió el sector privado, sobre todo productivo. El sector privado financiero que si tú ves las estadísticas del banco central a lo largo de estos años ha obtenido ganancias muy muy grandes. Entonces uno no puede decir que el capitalismo no sea la lógica dominante en el país".
Advirtió que el llamado de atención de la calificadora China, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd, la cual decidió rebajar la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB-.
“Es una señal por retruque del Gobierno Chino de que hay que tomar medidas”, declaró. 
El especialista coincide con algunos economistas en cuanto a que hay una falla estructural del modelo económico de Chávez. Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez.
"Creo que hubo una apreciación de escenarios, a partir de la enfermedad del Presidente Chávez que les hizo pensar a actores que tienen relación directa con el control de la renta petrolera de que se ponía en riesgo su viabilidad política a corto plazo, y pensaron en sobrevivir económicamente. Y esa supervivencia económica rompió muchos cerrojos institucionales", comentó.
ECONOMÍA
TITULAR: BIARDEAU AFIRMA QUE CRISIS ECONÓMICA NO SE RESUELVE CON DOGMAS IDEOLÓGICOS
El sociólogo advirtió que el llamado de atención de la calificadora China, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd, la cual decidió rebajar la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB-, es "una señal por retruque del Gobierno Chino de que hay que tomar medidas".
EL UNIVERSAL
Jueves 14 de Agosto de 2014  04:44 PM Fuente: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140814/biardeau-afirma-que-crisis-economica-no-se-resuelve-con-dogmas-ideolog
Caracas.- Javier Biardeau, sociólogo venezolano y articulista de Aporrea, afirmó durante una entrevista en el programa Forma y fondo, conducido por Ramón Pasquier,  que  la crisis económica y social que vive Venezuela no se resuelve con dogmas ideológicos, sino con medidas de sensatez macroeconómica.
A su juicio, Nicolás Maduro tiene la responsabilidad de estructurar una agenda de decisiones que dé prioridad a las necesidades del país, y no del partido de gobierno, citó una nota de prensa. "Es fundamental abordar la crisis económica y social desde la relación Gobierno y Oposición", dijo.
"Lo que está pidiendo la gente es básicamente resolver una agenda de problemas de demandas de aspiraciones cotidianas que está afectando a diversos sectores de la sociedad venezolana y eso no se resuelve con doctrinarismos ideológicos, con esquematismos, ni con dogmas", afirmó durante el programa transmitido por vivoplay.net
Biardeau aseguró que en Venezuela se mantiene el capitalismo rentista "con sus rasgos incluso más parasitarios del Capitalismo de Estado. Por decirlo de manera cruda, dado el debilitamiento progresivo que sufrió el sector privado, sobre todo productivo. El sector privado financiero que si tú ves las estadísticas del banco central a lo largo de estos años ha obtenido ganancias muy muy grandes. Entonces uno no puede decir que el capitalismo no sea la lógica dominante en el país".
Advirtió que el llamado de atención de la calificadora China, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd, la cual decidió rebajar la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB-, es "una señal por retruque del Gobierno Chino de que hay que tomar medidas".
El especialista en Estudios Latinoamericanos y Planificación del Desarrollo, coincide con algunos economistas en cuanto a que hay una falla estructural del modelo económico de Chávez. Aseguró que en el partido de Gobierno hay un combate por el espacio de poder político, pero también por el control y la apropiación de la renta petrolera; lucha que, a su juicio, comenzó a evidenciarse con la enfermedad del Presidente Chávez.

"Creo que hubo una apreciación de escenarios, a partir de la enfermedad del Presidente Chávez que les hizo pensar a actores que tienen relación directa con el control de la renta petrolera de que se ponía en riesgo su viabilidad política a corto plazo, y pensaron en sobrevivir económicamente. Y esa supervivencia económica rompió muchos cerrojos institucionales", comentó.